El dolor emocional

Adentrarse en el camino emprendedor significa a veces revisar y otras vaciar la mochila de las experiencias y situaciones pasadas que han moldeado nuestra vida. Algunas de ellas han sido gratificantes y otras reviven El Dolor Emocional tan sólo al empezar a relacionarnos con mentores, clientes y hasta inversionistas.

Las bases emocionales están en las experiencias de la infancia, es donde aprendimos sobre el miedo, la rabia, la culpa, el control y el amor. Trasladamos El Dolor Emocional a nuestras relaciones emprendedoras cuando deseamos que las cosas sucedan como nosotros queremos que sean, se alimenta el sentimiento de frustración. 

Sostener la expectativa de generar cambios en las personas con las cuales nos relacionamos, es decir que sean lo que no son, puede ser desgastante. Esperar que otros se adapten a nuestro ideal de persona o relación, es irreal, alienta El Dolor Emocional y la necesidad de culpabilizar a otros.

Asimismo el deseo de que sean otros los que se encarguen de nuestras necesidades insatisfechas solo sirve para mostrar cuán grande es El Dolor Emocional. Si bien un emprendedor es visto como una persona innovadora, con libertad de espíritu y de acción no está exento de exhibir conductas infantiles.

EL Dolor Emocional

¿A qué me refiero con esto? Actitudes como la arrogancia hacia otras personas en tu equipo de trabajo, o la necesidad de controlarles para que respondan como tú deseas, se relaciona con El Dolor Emocional. Incluso desear su aprecio y reconocimiento aun cuando tu trato ha sido inaceptable e irrespetuoso.

Entran acá los estallidos emocionales a través de los cuales creemos expresar nuestra rabia cuando la verdad es que victimizarse y tratar de manipular es una gran exhibición de drama que alude a El Dolor Emocional que no se expresa en su momento y queda guardado en forma de resentimiento.

¿Cómo sanar el dolor emocional?

La rabia, miedo, irritabilidad, culpa o frustración, detrás del deseo de aprobación externa, compararse con los demás, mostrar al mundo cuan bueno eres, luchar por hacer cambiar a otros o por recibir el cariño y afecto que no tuvimos, requiere empezar a cuidar de nosotros mismos, ser nuestros propios padres.

Una de las formas para sanar está en trabajar sobre nuestra Madurez Emocional, para ello necesitamos:

Aprender a mirar primero dentro de nosotros mismos, saber lo que realmente queremos, cómo nos sentimos, lo que pensamos y cuáles son nuestras necesidades antes de mirar hacia el entorno.

Asumir el rol del Adulto Sano y entender que ahora te corresponde cuidar de ti mismo, ser tu propio padre, atender tus necesidades, hacerte responsable de lo que decides sentir.

Tomar consciencia y comprender de qué manera influyen en tus relaciones y experiencias actuales los pensamientos y actitudes del pasado.

Por último recuerda que los procesos humanos no son sencillos ni están exentos del viaje que te conduce a mirar y aceptar El Dolor Emocional. Cuando es tu deseo sanar tendrás siempre la opción de elegir de nuevo lo que deseas sentir, y para ello será primordial tu valentía, coraje y humildad para Perdonar y Perdonarte  y saber que, como menciona Bourbeau «…En la vida ni hay errores, sólo experiencias…» (2007, p.84)

Para ampliar esta información visita esta entrevista: https://www.instagram.com/p/CMfLWL1Hp80/

 

 

 

The following two tabs change content below.

Rosa Masi

Emprendedora del Programa Cuidar de Ti... Convencida de la importancia de reconocer y validar nuestras emociones para aprender a relacionarnos con nosotros mismos y con los demás desde el adulto sano

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba
×

Powered by WhatsApp Chat

× ¡Comunícate con nosotras!