Empoderarnos: Decir «Yo sí puedo»

¿Qué significa para ti el día de la mujer? Más allá de felicitar a las mujeres de tu entorno, debería ser una fecha para honrar y conmemorar a todos los que lucharon y siguen luchando por la igualdad de derechos para todos los seres humanos. Y para honrarlos, deberíamos ser las primeras en tomar consciencia de nuestra valía y no permitir que los estereotipos y prejuicios de otros, sigan moldeando nuestra vida. Es un día para recordarnos que debemos empoderarnos a nosotras mismas y eliminar los prejuicios que nos persiguen.

Los estereotipos y prejuicios forman parte de la cultura e incluso la educación en muchos países. Es algo que no vamos a cambiar solas y mucho menos podemos controlar. Lo que sí podemos controlar son nuestras acciones, pensamientos y decisiones. Es momento de dejar de vernos cómo víctimas de un prejuicio o de un estereotipo y empezar a dar nuestro granito de arena, empezando con nosotras como individuos, luego como miembros de una familia y luego como miembros de una sociedad. Debemos empoderarnos para luego impulsar la transformación de nuestro entorno.

¡Adiós prejuicios!

Como mujeres, madres, estudiantes, trabajadoras, hijas, esposas, entre otros roles que podemos desempeñar, incluso todos a la vez, estamos siempre bajo muchas lentes que a veces nos están viendo y otras solo asumimos que lo hacen. Todas estas miradas son los prejuicios y estereotipos que nos han enseñado y seguimos trasmitiendo. El imposible “Deber ser” que nos habla constantemente. Y con estos lentes también solemos mirar a los otros, repitiendo una cultura de jueces y acusados. En este mes, creo que debemos detener esta manera de etiquetarnos y etiquetar a otros.

  • Ser conscientes de nuestros pensamientos. Solemos etiquetar cada acción o persona. Recuerdo en el liceo una amiga me dijo “No me digas nada de nadie, deja que los conozca”. Esta frase me dejó marcada y ha sido una guía para darme la oportunidad de conocer a las personas, antes de emitir juicios sesgados por lo que otros opinan o por su apariencia. Seamos conscientes de las etiquetas que nos asignamos y que le asignamos a otros.
  • Analizar el por qué de las decisiones que tomamos. No permitamos que nuestra vida sea guiada por el que dirán, o peor aún por lo que hará felices a otros. No todas las decisiones o acciones que tomemos agradarán a todos, pero debemos priorizarnos a nosotras. De nada sirve ser la mejor en tu profesión, si tienes esa profesión porque es lo que tus padres querían, y solo te autoconvenciste que te gustaba. Que los prejuicios o estereotipos de otros no guíen tu vida.
  • Olvidarnos el querer ser perfectas. Siempre buscamos algún modo de perfección, cada una desde sus experiencias o miedos. La perfección es algo que inconscientemente define nuestro entorno. Sí, debemos ser mejores cada día y estar orgullosas de eso. Pero la perfección puede ser una carga muy pesada que empañe nuestros logros. Somos seres humanos, somos maravillosos por nuestras imperfecciones que nos impulsan a seguir creciendo. Dejemos la perfección para las cosas materiales, no busquemos ser personas perfectas.

Si limpiamos nuestra mente de todos estos estereotipos o prejuicios, quizás podamos salir de nuestra zona de confort y descubrir todo un mundo nuevo. Un mundo que nos abre las puertas para poder empoderarnos.

Empoderarnos

¿Cómo empezar a empoderarnos?

Empoderarnos es una palabra que, a veces se puede tomar a la ligera. Empoderarnos, como yo lo veo, es llenar nuestra vida de la frase: “Yo sí puedo”. Me encanta decirle a mi hija “Tú sí puedes” cada vez que se frustra, para hacerla consciente de que ella tiene todo lo que necesita para lograr lo que quiera lograr. Pero, cuando es hora de predicar con el ejemplo, quizás quedo un poco corta. Por esto, me gustaría dejarle algunos consejos que me han funcionado, y que aún sigo trabajando.

  • Locus de control interno. Responsabilizarnos de lo que nos pertenece. Dejar atrás las excusas y la distribución de culpas externas. Saber distinguir qué podemos controlar y qué no. Para poder asumir las responsabilidades sobre lo que sí podemos controlar y soltar las responsabilidades que no nos corresponden.
  • Salir de la zona de confort. Da miedo, pero, una vez que lo haces no vas a dejar de hacerlo. Increíble cómo puede llenarnos de valentía, autoconfianza y fuerza. La zona de confort es buena por un tiempo corto, muy corto. Luego podemos caer en la apatía o decidía. ¡Debemos aventurarnos!
  • Seguir aprendiendo. El aprendizaje nos da confianza en nuestras capacidades y habilidades. Debemos aprender continuamente sobre el ámbito en el que queremos crecer. No vamos a poder lograr lo que queremos sin los conocimientos y la experiencia.
  • Objetivos claros. Muchas veces no estamos claras de qué queremos, debemos conocernos, para así poder definir objetivos que realmente nos acerquen a la persona que queremos ser. El tener objetivos alcanzables y viables, a corto, mediano y largo plazo, nos permitirá establecer la ruta a donde nuestras capacidades y habilidades nos van a llevar.

Para poder empoderarnos, es importante tener confianza en nosotras mismas, ser valientes, eliminar las creencias que nos encasillan o limitan y respetarnos. Si no, nuestra visión siempre estará empañada. Debemos reconocernos a nosotras mismas y confiar en nuestras capacidades y habilidades. ¿Qué otro consejo podrías dar para ayudar a que otras mujeres se empoderen?

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Hola! Tengo 39 años, de profesión Ingeniero en informática. Apoyar a otros en su desarrollo y crecimiento, es una de las razones por la que amo mi carrera. Escribir para mi, es otro medio para apoyar a otros desde mis experiencias y conocimientos.

4 comentarios en “Empoderarnos: Decir «Yo sí puedo»”

  1. Tremendo post querida. Una de las cosas que aportaría es, que cuando algo no salga dejemos de culparnos y agradezcamos que tenemos una oportunidad de aprender y seguir adelante. Haberlo intentado, es un triunfo. Hay quienes no se atreven

  2. Hablarnos bonito, tratarnos bonito, cuidarnos. Tenernos compasión, que para nada es lástima, es simplemente reconocer y aceptar que somos humanos y cometemos errores, que no nos hace menos que nadie. ¡Que lindo artículo! Gracias por ello

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