Ser y parecer

Primera imagen le llaman a lo que mostramos ante el mundo, aquello de lo que se dan cuenta sobre nosotros en un primer encuentro. Etapa inicial de la socialización dentro de un nuevo grupo, algunos autores la llaman de coctel, una oportunidad para demostrar la coherencia entre ser y parecer. 

La sutil tiranía social que nos lleva a querer entrar, ser parte. Pertenecer a un grupo es en realidad un convencionalismo que puede ser tan fortuito, como fugaz y hasta teatral, pues no hay certeza de que a esas personas las vuelvas a ver. También es posible que termines uniéndote a alguna de ellas en algún proyecto de mayor envergadura. 

Teatral en tanto y cuanto recuerda al baile de máscaras en Versalles o a Venecia con su peculiar símbolo del carnaval, actuar distintos roles según la ocasión, la circunstancia o el objetivo. En algún momento la tendencia esperada es que caigan el falso interés, la empatía y la gentileza cuando son mera tarea incluida en la estrategia. 

Ser y parecer contiene otra acepción circunscrita al terreno personal y humano

Es el de generar confianza y credibilidad en quien nos da la oportunidad de entablar algún tipo de relación, desde regresar el vuelto de más a quien te despacha el pan hasta mostrar tu apoyo hacia una persona amiga que se encuentra en una situación difícil. Hablan tus acciones de quién eres y cuáles son tus valores. 

Hago un alto para preguntar qué sucede si careces de habilidades sociales y te rebasa la timidez, la lentitud al entender y responder o simplemente el no saber cómo actuar in situ. Podría producirse una distorsión entonces entre el ser y parecer cuando dices en medio de la risa nerviosa lo que no quieres decir o si la fuerza de la necesaria interacción te hace defenderte como una forma de huir. 

Es necesario entender que, al ser imperfectamente humanos, a veces reaccionamos, otras respondemos, estallamos, nos conmovemos o nos indignamos. Frenar, reprimir, ahogar lo que sentimos, con la excusa de que no pasa nada, también es de humanos ajustados a las normas incoherentes que dicta la sociedad.  

Cierto es que, si alguien roza la herida no elaborada y sanada, supuras, te ves detonar de manera inconsciente. Luego viene lo más pesado; el examen de consciencia diario a solas en tu habitación. Ni pena ni vergüenza, no. Tan solo quedan al descubierto las tareas pendientes, entrenar habilidades sociales y gestión emocional. 

Con este relato te conduzco hacia la coherencia entre ser y parecer

Lo que eres o lo que haces, se corresponda o no con el ojo crítico de la sociedad, apunta en primer orden a quién eres tú y cuáles son las formas y maneras donde te sientes más auténticamente a gusto. Valdrá más dejar una impresión en el corazón que atender a un corazón impresionado. 

Mi reflexión final

Ser y parecer merece puntualizar sobre los siguientes comentarios: 

1.- Entrar en confianza, en ese espacio lúdico donde poder relajarse sin la disyuntiva entre ser y parecer, no estará exento de la presencia de la “lengua materna”. La que supone las características de nuestra humanidad con sus momentos para la frustración, la rabia, también la alegría y hasta la tristeza, lo que hace que no sea posible estar siempre “bien portado”.

2.- Dejar pasar las mejores oportunidades para afirmarte y decir lo que se debe decir hace mella en tu sentir y faltas a la dosis de entrenamiento en habilidades sociales. 

3.- Ser y parecer no sólo te ayuda a ganar la confianza de otros en ti sino la honestidad contigo misma y tu propio orden de vida sin necesidad de guardar apariencias. 

Espero que sea de utilidad…

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Rosa Masi

Emprendedora del Programa Cuidar de Ti... Convencida de la importancia de reconocer y validar nuestras emociones para aprender a relacionarnos con nosotros mismos y con los demás desde el adulto sano

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1 comentario en “Ser y parecer”

  1. Cuando nos conocemos lo suficiente en esencia y desarrollamos la empatía desde nuestro propio ser, ser uno mismo puede convertirse en la mejor forma de coexistir y adaptarnos a los grupos sin dejar de ser quienes somos. Es cuestión de aprendizaje y observación tal vez. Gracias por tu artículo, son situaciones a las que nos vemos expuestos constantemente.

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